Monta al toro blanco de Íñigo Guardamino

Íñigo Guardamino presenta en el Teatro Pavón Kamikaze su sexto montaje Monta al toro blanco.

Un rasgo muy original del autor de Vacaciones en la inopia es su visión de conjunto y su mirada a realidades que están más allá del imaginario localista e inmediato en el que encuentran su zona de confort tantos de dramaturgos y dramaturgas de su generación. Los melones que, con colmillo afilado, abre Guardamino podrían ser servidos en una mesa de Amberes o Tesalónica, de Berlín o de Lisboa sin que tuvieran sabor a fruta importada o consumible pasteurizado.

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Fotografía Carmen Prieto

En Monta al toro blanco Guardamino sobrevuela con ojo de halcón las tribulaciones de una Europa convulsa oscilando dinámicamente –como es habitual en sus relatos– entre una vasta visión de conjunto y una escrutadora mirada al individuo. Terrorismo, nacionalismos, inmigración, pérdida de viejos valores y eclosión de nuevas creencias son los elementos que, bajo la batuta de los tecnócratas somnolientos de la UE, componen la nueva sinfonía que habrá de sustituir a la optimista Novena de Beethoven. El tempo vivo y la multiplicidad de escenas obliga al elenco a desdoblarse en una plétora de personajes que van componiendo esa imagen de una Europa contradictoria y, casi siempre, más imaginada que real. Guardamino, que a veces sujeta firmemente a sus personajes, se inhibe, sin embargo, dejando que sea el espectador el que saque sus propias conclusiones sobre lo que está viendo. ¿Avanza Europa hacia el abismo o es que esa Europa que a sí misma se atormenta, solo se define e identifica en la coyuntura de la confrontación?

Y, mientras que en el aire flotan estas reflexiones de alto calado, Guardamino enfoca el corrosivo catalejo para apuntar a delirantes subtramas protagonizadas por individuos repartidos por toda la superficie de Europa, mostrando un conjunto de escenas que provocan hilaridad y escándalo a partes iguales. De este forma, el autor cumple con el precepto que conmina al teatro a ser un espejo que devuelva al público la propia imagen, por muy incómoda que esta pueda llegar a ser.

El elenco, dirigido por el propio Guardamino, sale en conjunto airoso del desafío de los constantes desdoblamientos, cambios de escena y transiciones de riesgo, amén de la dificultad de lidiar con un texto complejo, denso en cuanto al contenido y plagado de constantes cambios de tono e intención.  Si a Rodrigo Sáenz de Heredia y a Sara Moraleda, dos habituales del teatro de Guardamino, se les ve en su salsa dando vida a los extravagantes personajes que pueblan esta Europa desubicada y neurótica, el trabajo de Gemma Solé y Fernando Sainz de la Maza resulta igualmente convincente. No funciona adecuadamente la plástica del espectáculo cuya propuesta de vestuario debería ser afinada y los elementos del espacio escénico adaptados para conseguir un acabado general más atractivo.

Íñigo Guardamino, nacido en Bilbao y residente en Madrid, ciudadano del mundo es, sin duda, una de las voces más originales, libres e inteligentes del momento. Su mirar analítico e inmisericorde, su humor afiladísimo y su visión global le convierten en el it playwright, en el candidato perfecto para convertirse en un genuino autor internacional.

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Fotografía Carmen Prieto

 COORDENADAS

FECHA

20 Sep – 6 Oct 2018

HORA

Miércoles a Sábado, 18:30 h.
Domingos, 21:00 h.

TEATRO Y ESPACIO

Teatro Pavón Kamikaze – El Ambigú

DURACIÓN

1 hora y 20 minutos


FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA

Texto y dirección Íñigo Guardamino
Intérpretes Sara Moraleda, Rodrigo Sáenz de Heredia, Fernando Sainz de la Maza, Gemma Solé
Ayudante de dirección Pablo Martínez Bravo
Escenografía Alessio Meloni (AAPEE)
Diseño de vestuario Pier Paolo Alvaro (AAPEE)
Diseño de iluminación Pedro Guerrero
Fotografía Carmen Prieto
Asesora de movimiento Gemma Solé
Música David Ordinas
Canciones David Ordinas (música) e Iñigo Guardamino (letra)
Voz en off David García Vázquez, Alessio Meloni, David Ordinas
Espacio Sonoro María José Pazos
Comunicación Lemon Press
Diseño gráfico Andrés Sansierra
Una producción de La Caja Negra Teatro
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Fotografía Carmen Prieto
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Playoff de Marta Buchaca para La Joven Compañía

 

Algunas personas con las que he intercambiando impresiones sobre el nuevo trabajo de la Joven Compañía, #Playoff de Marta Buchaca, comparten básicamente alguna de mis prevenciones pero, aun así, lo dan por bueno debido a lo interesante de un proyecto escénico realizado por y para jóvenes y por la indudable pasión que han puesto los participantes en el proyecto. Es cierto que, ante todo, se respira un enorme compromiso de las actrices y del equipo técnico. Un nivel de entrega al que es difícil sustraerse pero, por otro lado, no se puede obviar que aunque es cierto que un buen proyecto necesita una dedicación profunda, también hace falta una gran dosis de reflexión sobre lo que se está haciendo. Especialmente en el caso de un trabajo que se va a dirigir específicamente a colectivos jóvenes.

Marta Buchaca ha sido seleccionada por La Joven Compañía para escribir un texto sobre machismo. Crédito no le faltaban a esta autora que nos sorprendió hace unos años con una fantástica obra de temática similar a la de la ahora comisionada Las niñas no deberían jugar al fútbol. Sin embargo, en esta ocasión el resultado dramático no solo es  irregular sino que el pretendido discurso antimachista es a veces errático y en ocasiones  contraproducente.

El machismo, como cualquier otra actitud excluyente, construye su corpus ideológico sobre clichés, generalizaciones y estereotipos que, aunque empíricamente nunca son demostrados, arraigan en el inconsciente colectivo con gran firmeza: las mujeres no saben conducir, las mujeres son incapaces de entender un mapa, las mujeres necesitan vocalizar sus sentimientos a todas horas, las mujeres no progresan en el ámbito profesional porque son emocionalmente inseguras, etc.

No hace falta ser mujer para entender el desafío que supone, por ejemplo en el entorno laboral, desmontar esos falaces enunciados esforzándose a diario para realizar un trabajo igual o mejor que el de cualquier otro compañero.

Pero hay un cierto feminismo que ha utilizado una estrategia muy similar a la que padece. Esto es crear clichés, generalizaciones y estereotipos sobre los hombres. En su obra PlayOff Marta Buchaca cae en este extremo. Las siete jugadoras en el escenario trasmiten una imagen distorsionada y básicamente negativa de todos los hombres que las rodean: el marido incapaz de dormir a sus hijos, el novio insolidario que se da a la fuga en cuanto tiene que enfrentarse a un revés, el entrenador egoista, etc. Sustituir los estereotipos machistas con clichés feministas no es solo es igual de injusto sino que además es contraproducente porque obviamente provoca rechazo y el consiguiente enfrentamiento.

Tampoco creo que el feminismo para reivindicarse tenga que emular los usos y expresiones del machirulismo extremo. Pocos hombres sentimos como algo propio el compadreo descerebrado de un vestuario deportivo (de nuevo un cliché), ni el nivel simiesco del locker room talk. Las chicas de Playoff reproducen al milímetro ese comportamiento ridículo: tono de sobradas, puñetazos en las taquillas, celebraciones y bailes primarios. ¿Por qué demonios alguien quería clonar exactamente ese entorno en el que solo se encuentran cómodos un cierto tipo de hombres, no especialmente los más inteligentes?
Con todo, lo peor es que Marta Buchaca termina, creo que sin darse cuenta, confirmando ciertos clichés machistas. Por ejemplo, la lesbiana alfa del grupo –”Torete”– es un burdo estereotipo machista de mujer lesbiana: promiscua, hombruna, agresiva, etc.  Asimismo, Buchaca hace que sus personajes, lejos de centrarse en el apremiante reto deportivo al que se enfrentan gasten enormes recursos mentales en vocalizar emociones, hacerse reproches, mostrarse inseguras y celosas, etc.  Tremenda, por inoportuna, la escena en que una de las actrices transmite el encuentro al micro. En un momento muy comprometido del juego (están a punto de perder el partido) y a medida que sube la tensión la comentarista comienza a balbucear y lloriquear mientras angustiadísima dice las cosas que habitualmente dicen los comentaristas deportivos sin inmutarse: «nos lo jugamos todo».

¿No habíamos quedado en que es necesario acabar con esos clichés? Todos estamos acostumbrados a trabajar en entornos llenos de mujeres y ¡oh, sopresa! no se ponen a llorar en los momentos de presión…

La dramaturgia, que en un primer momento parecía que iba a afanarse por presentar a un grupo de mujeres independientes e inconformistas, gira pronto hacia el melodrama fácil –otra concesión hacia los que sostienen la hiperemotividad de las mujeres–. De pronto aparecen el cáncer, el sida, etc… todo ello a puro grito porque la dirección ha debido entender lo pertinente de mostrar que ellas pueden gritar tanto y tan alto como los más brutos de entre los hombres.

Precisamente, es tratando el episodio de la infección VIH cuando Marta riza el rizo y pasa, de confirmar estereotipos machistas, a revivir supersticiones sanitarias que tanto daño hicieron a la comunidad seropostiva. Es cierto que el trinomio “infección VIH-herida sangrante-maquinilla de afeitar” fue un top seller en las ficciones teatrales y cinematográficas de hace unos veinte años. Era un tiempo en los que se desconocía mucho la naturaleza del virus y los mecanismos de infección y la comunidad sanitaria, para salvaguardar la salud de los ciudadanos, elaboró una serie de recomendaciones que en no pocos casos provocó que los contagiados fueran tratados con excesiva prevención cuando no con rechazo. Hoy, veinte años después, se sabe que la infección por VIH se hace en entornos anaeróbicos y que el virus tienen posibilidad cero de vivir fuera del organismo. Es decir, que hoy en día tenemos certeza que los cientos de miles de personas que se han contagiado de esta enfermedad en estas décadas lo han sido por prácticas sexuales de riesgo, por compartir jeringuillas o por trasmisión madre-feto durante el parto. Así que, para honrar el debido rigor, sería interesante que cuando sea necesario tratar el tema de la maquinillas de afeitar –de verdad, este recurso tan manido no ayuda a la integración– o cuando se presente a un personaje seropositivo sangrando, los demás personajes no hagan como si en vez de sangre de la herida le estuviera saliendo plutonio enriquecido. Insisto, no ayuda desestigmatizar al colectivo.

Con respecto a la dirección se puede destacar cierto abuso del micro que se llega a usar incluso en diálogos entre dos personajes. Exceso de gritos, como ya hemos apuntado anteriormente y, soprendentemente para una obra que condena la brecha salarial entre futbolistas femeninas y sus colegas masculinos, apenas hay toque de balón, de hecho, excepto en una escena que se hacen unos pases nivel “centro de rehabilitación de personas mayores”, la interacción con el balón se hace con las manos ¡!

Sí funciona muy bien el espacio escénico creado por Silvia de Marta y la eficaz iluminación que firma Juanjo Llorens.


Del 01 al 24 de febrero de 2018

Dónde: Teatro Conde Duque

Info práctica

  • Funciones
    • Jueves, viernes y sábados, a las 20h
  • Funciones para centros educativos:
    • Martes y miércoles, a las 10 y 12:30h
      Jueves y viernes, a las 11hEncuentro con el público al finalizar las sesiones matinalesReservas para funciones matinales en www.lajovencompania.com
  • Edad
    • Recomendada a partir de 13 años
  • Duración
    • 1 h y 30 min

ELENCO

CRISTINA BERTOL
NEUS CORTÈS
ANA ESCRIU
YOLANDA FERNÁNDEZ
CRIS GALLEGO
MARÍA ROMERO
CRISTINA VARONA

EQUIPO ARTÍSTICO

Dirección José Luis Arellano García
Iluminación Juanjo Llorens (AAI)
Escenografía y vestuario Silvia de Marta
Música y espacio sonoro Luis Delgado
Videoescena Álvaro Luna (AAI) y Elvira Ruiz Zurita
Movimiento escénico Andoni Larrabeiti
Caracterización
Sara Álvarez


Crónica de «Idiota» de Jordi Casanovas

Por supuesto hay estrenos que son mucho más que una nueva opción a elegir entre la bien surtida cartelera teatral madrileña. Idiota del dramaturgo y director catalán Jordi Casanovas viene rodeada de un montón de circunstancias que disparan las expectativas sobre el montaje. En primer lugar, la oportunidad de ver en Madrid un nuevo trabajo de una de las voces más interesantes de la creación dramática por su conexión con la actualidad. Trabajos como Ruz-Barcenas (Teatro del Barrio), la brillante aproximación al Romeo y Julieta de Shakespeare, Hey-boy-Hey-girl, (Teatro Conde Duque) o la estupenda El hombre con las gafas de pasta, (La Pensión de las Pulgas /Teatro Lara), han convertido a Casanovas en valor seguro y un favorito de la cartelera madrileña.

Idiota ensayo 31 © Vanessa Rabade
Idiota. Teatro Pavón Kamikaze

Por otro lado, los que tuvimos la oportunidad de ver la primera incursión de Israel Elejalde en el mundo de la dirección –El Sótano de Josep Maria Benet i Jornet en La Pensión de las Pulgas–, vimos que el talento del sólido actor iba a darnos, también, muchas alegrías en el campo de la dirección de actores.

No menos simbólico es que el proyecto teatral privado con más potencial de los últimos años, el Teatro Pavón Kamikaze, haya elegido una dramaturgia actual y estimulante como esta para comenzar su andadura. El que podría llegar a ser el Royal Court madrileño comienza apostando fuerte por  un texto sugerente que habla sobre las cosas que pasan en nuestro mundo y, además, invita  la reflexión.


LOS LÍMITES DE LA OBEDIENCIA

Idiota es una reflexión en clave de comedia negra sobre sobre la capacidad de resistencia de los individuos. El texto, que también bascula sobre las opciones morales, la avaricia y las estrategias del poder, hace guiños muy reconocibles a la  actualidad sociopolítica.

Partiendo de un planteamiento que recuerda mucho a los estudios científicos que el idiotadoctor Stanley Milgram hizo en los años sesenta sobre la obediencia, un personaje aparentemente dócil y poco espabilado, Carlos (Gonzalo de Castro), será el sujeto de estudio de una extraña organización cuya figura visible es la doctora Edel (Elisabeth Gelabert), una científica que, a través de una estrategia manipuladora en la que se conjugan proyección de la culpa, soborno y chantaje, presiona al sujeto de estudio para conseguir unos fines que el espectador no entenderá hasta el final de la función

El tono cómico del comienzo de la función se va tiñendo de grises a medida que los principios morales del sujeto se van viendo más y más comprometidos por las pruebas propuestas por la doctora. La apuesta por la rebeldía se plantea como única solución legítima ante el uso injusto y arbitrario del poder, pero ¿y si hubiera en juego una enorme cantidad de dinero? Ética y codicia mezcladas con un mal entendido sentimiento de obediencia a la autoridad o, mejor dicho, con un estúpido sentimiento  de querer satisfacer las expectativas de los demás, constituyen un cóctel explosivo que dispararán el conflicto y un montón de interrogantes morales para los espectadores atentos.


EL MONTAJE

Gonzalo de Castro  construye una fantástica transición desde el mediocre, pusilánime, ludópata y moralmente acomodaticio Carlos del principio de la obra, presentado en clave de comedia, hasta el Carlos significativamente trasformado –debido a las situaciones límite a las que se ve obligado a hacer frente por causa del experimento– en la mitad final de la obra, en un creíble y bien armado tono dramático.

idiota 2Elisabeth Gelabert tiene menos campo para el lucimiento pero su personaje consigue intrigar al espectador sobre la finalidad del experimento.

La dirección de Israel Elejalde es ágil con un acertado ritmo de los diálogos que consiguen que la tensión vaya en crescendo durante toda la progresión de la obra. Destaco la inteligencia con la que se ha trabajado la transición de la comedia al drama con suavidad y sin caer en la tentación de espectaculares golpes de efecto. Autoría de Elejalde es también una pequeña pero significativa intervención al final del texto original que evita que el texto se pueda interpretar en una clave demasiado concreta (reduccionista). Además, abre el conflicto sobre la obediencia a todos los integrantes del escalafón de mando y no solo al último eslabón de la cadena.

OTROS MONTAJES
La obra se estrenó en catalán en Barcelona en el Teatre Muntaner con Ramon Madaula Anna Sahun bajo dirección del propio Casanovas. También se está haciendo en México DF en el Teatro Fernando Soler, Centro Teatral Manolo Fábregas con dirección de Jaime Matarredona y Nelson Valente y la interpretación de Itatí Cantoral y Jesús Ochoa.

El próximo año está previsto que se monte en Buenos Aires con dirección de Daniel Veronese.


FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA

Elisabet y Gonzalo @ Vanessa Rabade
Gonzalo de Castro y Elisabet Gelabert

Dramaturgia Jordi Casanovas
Dirección Israel Elejalde
Intérpretes Gonzalo de Castro y Elisabet Gelabert
Escenografía Eduardo Moreno
Iluminación Juanjo Llorens
Sonido Sandra Vicente (Studio 340)
Vestuario Ana López
Vídeo Joan Rodón
Música original Arnau Vilà
Ilustraciones Lisa Cuomo
Ayudante de dirección Pablo Ramos
Dirección de producción Aitor Tejada y Jordi Buxó
Producción: Gonzalo de Castro, Israel Elejalde, Kamikaze Producciones y Buxman Producciones.


FUNCIONES

27 Ago – 7 Sept 2016*

De miércoles a viernes, 20 horas
Sábados, 20 horas
Domingos, 18 horas
*Funciones previas (con taquilla a precio reducido)

El domingo 4, tendrá lugar un encuentro de Miguel del Arco y el equipo artístico de la obra (Israel Elejalde, Jordi Casanovas, Gonzalo de Castro y Elisabet Gelabert) con el público a las 19.30h, con entrada libre hasta completar aforo.

8 – 30 Sept 2016

De miércoles a viernes, 20 horas
Sábados, 19 y 21 horas
Domingos, 18 horas

1 – 30 Oct 2016

De miércoles a viernes, 20 horas
Sábados, 21 horas
Domingos, 18 horas

COMPRA DE ENTRADAS: aquí


 

Documental sobre un interesante revival del experimento de Milgram en la televisión francesa:

Crónica de «Wasted» de Kate Tempest (versión de Iván Morales)

Fotografía: Moledro House
Fotografía: Moledro House

Comisionada por Paines Plough, la compañía y productora fundada en 1974 especializada en nuevas dramaturgias, Wasted [Desperdiciado] es el primer trabajo teatral de la poeta, rapera y autora británica Kate Tempest (1985). La primera representación del trabajo tuvo lugar 15 de julio de 2011 en el Festival Latitude. La extraordinaria acogida por parte del público favoreció que a lo largo de 2011 el montaje girase a lo largo y ancho del Reino Unido.


Dramaturgia

A pesar de ser Wasted su ópera prima teatral, la mutifacética Kate Tempest, supo sacar partido de su experiencia como poeta y rapera, para integrar en la estructura de su primera dramaturgia utillaje de estas otras formas de expresión artística. Así, el montaje presenta momentos en los que el publico es increpado directamente por los actores con mensajes que comparten el exhorto y la intensidad propios de los recitados raperos. Estas cadencias sincopadas tienen además un reflejo fiel en el ritmo ágil y el estilo afilado de la escritura.

Si bien esta estructura híbrida es uno de los alicientes delTexto 2 montaje, la temática es menos original: el texto transita por la jornada de tres amigos de barrio quienes conscientes de que están quemando sus últimos cartuchos juveniles, avanzan –muy a su pesar–, abrumados y decepcionados hacia el umbral de la madurez en donde se verán obligados a asumir una verdad que trataban de esquivar, sus sueños de juventud se han diluido y se deben enfrentar a existencias mucho menos interesantes de lo que esperaban. La falta de nuevos objetivos, la incapacidad de apasionarse por lo que hacen y la dificultad del tránsito desde la indolencia de la juventud a la cotidianidad llena de servidumbres de la vida adulta, les impone la asunción de su nuevo estatus como fracasados.

Su decepción vital contrasta con la imagen inmutable, preservada en el ámbar de la memoria, del amigo muerto en plena juventud –la cuarta esquina del cuadrilátero–, cuando todos aquellos sueños tenían una verdadera vigencia.


La Versión

El actor, director y guionista de cine, Iván Morales, hizo su primera incursión en el mundo del teatro con la autoría y dirección del montaje Sé de un lugar que en 2014 en Madrid pudimos ver primero en la sala Cuarta Pared y posteriormente en Teatro del Barrio.Texto 1

Presentada en catalán en el Festival Fira Tàrrega en 2015 con una adaptación que hizo Morales al alimón con el resto de miembros de Íntims Produccions y con la ayuda de David Menéndez para la adaptación de los coros y, tras una importante turnée en Cataluña, Frinje 2016 presenta Wasted en Madrid (en esta ocasión en versión en castellano).  A partir del 20 de julio y hasta final de mes se podrá ver en Teatro del Barrio.

El primer acierto de la versión que presentan Iván Morales e Íntims Produccions, es el de adaptar la realidad del deprimido sur londinense del original a la de un barrio desfavorecido de cualquier ciudad industrial de Cataluña. De esta forma se consigue preservar el mensaje directo y actual, lleno de referentes inmediatos, que propone la dramaturgia.

Por otro lado, en esta adaptación «los coros» (de hecho, intervenciones corales en los que los actores se salen del personaje para realizar recitados con ritmo y poética rapera) no tienen un peso tan radical en la estructura como en la versión original y, en ese sentido, se pierde un poco la impronta de la autora que, como se comentó al principio, es antes que dramaturga, una muy reconocida músico e interprete de rap.


La Dirección

La  dirección hace justicia a un texto ágil de ritmo muy acelerado. Los actores frecuentemente se dirigen directamente a la audiencia dando intensidad a su reflexión y mensaje. La disposición no convencional del público favorece este contacto directo con el que se pretende una cierta comunión entre el mundo real y el representado. Los momentos de humor, como el de la elección del nombre del bar, están bien administrados y por eso fueron muy celebrados por el público.


Las interpretaciones

Destaco el trabajo de Oriol Esquerda (Dani) que perfila un buen semblante del arquetípico del músico wannabe. Xavier Teixidó (Edu), se maneja extraordinariamente bien en el exceso, en la subida química y, en ese sentido, el trabajo físico de los tres es muy convincente, especialmente en la escena del baile espídico.


Ficha Técnica

Autoria / Kate Tempest
Traducción / Martí Sales
Dirección y adaptación / Iván Morales
Ayudante dirección / Rafa Rodríguez

Interpretes / Oriol Esquerda (Dani), Sandra Pujol (Carlota) y Xavier Teixidó (Edu)

Coaching físico / LosCorderos.sc
Asesoramiento vocal / Pau Llonch y David Menéndez
Vestuario y escenografia / Marc Salicrú
Iluminación / Miki Arbizu
Espacio Sonoro / Ilia Mayer
Fotografia y vídeo / Moledro House
Diseño / Iolanda Monsó

Producción / Íntims Produccions FiraTàrrega, OSIC
Producción ejecutiva / Marc Cartanyà
Comunicación / Isaac Baró


Próximas Funciones y logística

Teatro del Barrio

Fechas: del 20 al 31 de Julio de miércoles a sábado a las 20h y los domingos a las 18h.

Entradas aquí



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Haz clic en la foto para ver el vídeo en Atención Obras

Dossier aquí.

Crónica de «Alarde de tonadilla» de Hugo Pérez de la Pica

Con el fin de preservar las artes y oficios tradicionales, a partir de 1950, el gobierno de Japón empezó a nombrar a ciertas personas o grupos que eran «portadores de bienes culturales intangibles importantes» como tesoros humanos, situándolos de esta manera al mismo nivel que los lugares de gran valor cultural que son designados como tesoros nacionales.

Por estos lares, sin embargo, nos conformamos con tener una final “española” en la Champions League…

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«Tres morillas» zéjel de transmisión oral fronteriza © Laura Torrado

Preservar su acervo cultural debería ser un objetivo de todas las sociedades pues, solo desde el respeto a las manifestaciones artísticas del pasado podremos construir un discurso vigoroso y fresco pero consecuente con la tradición en la que nos hemos desarrollado. Hay poca o ninguna ganancia en la ruptura y mucho provecho en la mirada curiosa al talento de los que nos precedieron.

Con Alarde de tonadilla, Hugo Pérez de la Pica, artista total y creador inclasificable, vuelve a realizar una labor de contextualización de expresiones musicales tradicionales que, si no de un completo olvido, sí adolecen de un injusto desprestigio debido al uso y abuso que hizo el poder durante los 40 años de dictadura y al desinterés que ha mostrado la sociedad en los cuarenta años que llevamos de democracia.

La variada y rica canción tradicional española, que tanto gustaba a Federico García Lorca, ha desaparecido casi completamente de nuestro horizonte cultural. Su hija díscola y groserona, la copla, con todas las taras de las que adolece un arte vulgarizado, es la única expresión que de tarde en tarde se cuela en un Talent Show televisivo donde, presentada entre la actuación de un mimo aficionado y un equilibrista novato, solo sirve para confirmar el prejuicio y convencernos de que que el olvido que soporta es a la vez justo y necesario.

TonadillaEn el discreto y encantador Teatro Tribueñe, Pérez de la Pica, quien consiguió la proeza de mantener siete años en cartel su fascinante Por los ojos de Raquel Meller nos invita ahora a sumergirnos en un mundo delicioso y fino de ritmos y géneros servidos en la hermosa sucesión con la que se ordenan las flores de la guirnalda: farruca, seguidilla, canción aragonesa, fandango, pasodoble, jota, bulería, vals, zapateado, chotis y hasta canción tradicional sefardíNo la puso su madreo el antiquísimo zéjel de temática erótica y de tradición oral fronteriza de las Tres morillas pieza que armonizaría y grabaría Lorca junto a La Argentinita en su álbum de 1931 Canciones Populares Antiguas.

 POR LOS OJOS DE HUGO PÉREZ 

El montaje es sobre todo una experiencia de inmersión en un universo de belleza extinta a la que el taumaturgo Pérez de la Pica resucita en su frescura gracias al aliento de su artística mirada. La puesta en escena, que trasciende de largo lo puramente musical, epata desde que se alza el telón y nos encontramos con el primer «cuadro».  Y es que la tonadilla pasada «por los ojos de Hugo Pérez de la Pica» se convierte en un lienzo barroco de vivos colores, de arreboles de luz de luna impresos en trajes exuberantes y deliciosas danzas de majos seductores y pícaros. Todo organizado con el hilo conductor de la poesía de métrica libre y regusto popular del autor y director de montaje.

Alarde de tonadilla es un trabajo delicioso empapado de arte que, a pesar de la riqueza escénica, está imbuido con el encanto de una función de compañía de teatro ambulante y, como en tal, hay diferente niveles de ejecución. En ese sentido destaco la presencia escénica y la gracia de Badia Albayati, la voz vintage de Helena Amado y la pujanza del baile de Raquel Valencia.

Como cualquier propuesta artística hay que enfrentarla con la mente y corazón abiertos. Propongo que se dejen de lado los prejuicios y que, para encontrar este oro viejo enterrado, nos entreguemos a escuchar con actitud curiosa el hálito de un pasado musical y literario que fascinó a tantos grandes de nuestra cultura.

Con galardón oficial o sin él, Hugo Pérez de la Pica, es un portador de bienes culturales intangibles. Un artista libre bendecido con iguales dosis de libertad y genio que debe ser objeto de atención de cualquier aficionado a las artes escénicas.

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FICHA ARTÍSTICA

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© Laura Torrado

Candela Pérez
Raquel Valencia
Helena Amado
Badia Albayati
Alberto Arcos
Ana Peiró
José Luis Sanz


MÚSICA

Mikhail Studyonov (Pianista)
Tetyana Studyonova (Pianista )


FICHA TÉCNICA

Dirección y dramaturgia Hugo Pérez de la Pica
Dirección musical Mikhail Studynov
Coreografía Juan Mata / Raquel Valencia / Alberto Arcos / Hugo Pérez de la Pica
Escenografía Santiago Martínez Peral
Diseño de iluminación Hugo Pérez de la Pica / Miguel Pérez-Muñoz
Ayudante de dirección Antonio Sosa
Realización de vestuario Milagros Sánchez / Concha Morillas / Carmen Rodríguez de la Pica / Carmen Bravo
Asistente de producción Eloísa López
Diseño gráfico Paula Sánchez
Agradecimientos ArteFyL


DURACIÓN Y FUNCIONES

2 horas con una pausa

Domingos a las 19:00 desde el 2 de octubre.


LOGÍSTICA

Teatro Tribueñe
c/ Sancho Davila 31
Bus 12, Metro Ventas y Manuel Becerra

INFORMACIÓN Y RESERVAS: 91 242 77 27
Venta de entradas:
Entradas.com
Entradas ABC
La taquilla abre 1 hora antes de cada espectáculo

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Artículo preparatorio «Battlefield» de Peter Brook

Peter Brook vuelve una vez más al Festival de Otoño a Primavera con su nuevo trabajo Battlefield [Campo de Batalla]. Hace casi dos años de su última visita con The Valley of Astonishment [El valle del asombro] montaje que, con motivo del mismo festival, pudimos ver como ocurrirá ahora en Teatros del Canal del 9 al 12 de junio de 2016.

El montaje, que ya ha viajado a lo largo y ancho del mundo, ha generado gran cantidad de críticas y reseñas que he utilizado para componer este pequeño artículo preparatorio a modo de compendio que sirva guía del espectáculo que vamos a ver.

Hace tres décadas el montaje de 9 horas de duración de Peter Brook Mahabharata, presentado en el Festival d’Avignon, ayudó a redefinir el teatro.


Mahabharata en Madrid

Por inciativa de Pilar de Yzaguirre, Mahabharata de Peter Brook y texto de Jean Claude Carrière fue representado en el Festival de Otoño de Madrid. Se trató de una única función completa de diez horas y media el 8 de octubre de 1985 en los estudios de cine Samuel Bronston, adaptados especialmente para esta representación. Al evento acudió la flor y nata de la intelectualidad española. Entre ellos, un emocionado Marsillach que declaró a la salida: «Estoy entusiasmado y maravillado. Es el espectáculo más impresionante que he visto en mi vida, lleno de talento e imaginación. Lo malo es que se queda uno hundido, porque es inevitable preguntarse: ‘¿Después de esto, qué hago yo?’».


El montaje teatral Mahabharata, además de dar a conocer a escala global un antiguo texto en sánscrito de 3.000 años de antigüedad, también demostró que se podía hacer un montaje de teatro épico usando solo elementos básicos como la tierra, el fuego y el agua. Ahora Brook y su colaboradora de tantos años, Marié-Hélène Estienne, regresan a la misma fuente para crear una notable pieza teatral que tiene la clara intención de funcionar como una parábola de nuestros tiempos.

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Battleflied [Campo de batalla] examina en apenas 65battlefield minutos las consecuencias de la guerra que se describe al final de Mahabharata, la famosa historia épica india sobre la lucha por el liderazgo y la consiguiente guerra entre dos ramas de la familia Bharata (los cinco hermanos Pandavas y sus primos los cien hermanos Kauravas), cada una de ellas liderada por su propio príncipe. Se trata de un relato pesimista, salpicado de humor gracias a los mitos, parábolas y fábulas animales que se intercalan.

Yudhishthira, el rey de Pandava, tiene que admitir que, con millones caídos en el campo de batalla, la victoria tiene el amargo sabor de la derrota. Con la ayuda de su madre, Kunti, y del rey ciego, Dhritarashtra, Yudhishthira intenta recomponer el pasado para entender cómo llego a producirse semejante tragedia y ver qué lecciones se pueden sacar de los crímenes cometidos y sufridos.


LAS CINCO CLAVES DE BATTLEFIELD

1. SIMPLICIDAD Y ECONOMÍA DE MEDIOS

Si se examina simplemente como un ejercicio de técnica escénica el trabajo es asombroso. Aunque ha sido codirigido, exhibe todos los elementos que asociamos con Brook. Un fondo ocre tostado por el sol hermosamente iluminado por Philippe Vialatte evoca un mundo tórrido y árido y que en su simplicidad ayuda a que el espectador enfoque en los personajes. A sus noventa años, Brook hace mucho que ha abjurado de las escenografías fastuosas, haciendo del uso inteligente del «menos es más» su bandera.

En una época en el que el uso de la tecnología en el teatro es excesivo, uno se sorprende de la forma en que con medios tan modestos se puedan conseguir efectos tan intensos.

2. FANTÁSTICAS INTERPRETACIONES

Con solo cuatro actores multiétnicos que aparecen en escena descalzos (Carole Karemera, Jared McNeill, Ery Nzaramba y Sean O’Callaghan) y un intérprete de tambor japonés (Toshi Tsuchitori), Brook y Estienne evocan las devastadoras consecuencias de una gran guerra entre miembros rivales de la misma familia.

La contención trasciende a los elementos escenográficos y contagia a los actores que frecuentemente presentan estáticos y contemplativos mientras hablan, casi incluso naíf aunque imbuidos de sabiduría.

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3. SIMBOLISMO

La sencillez escenográfica no excluye complejidad en el significado. Muchos de los elementos tienen más de un significado, por un lado el evidente y por otro el que el imaginario de Brook le ha querido dar: La imagen de una madre dejando a su hijo en la corriente del río, como en la historia bíblica de Moisés, se representa arrojando una pieza de tela en el escenario. Dos varas de bambú simbolizan la balanza en la que un rey compara su peso con el de una paloma mientras se desprende progresivamente de su propia carne. Mediante el uso de pañuelos de colores se cuenta la historia de un gusano que trata de cruzar la carretera.

En la mitología hindú, Shiva crea el cosmos con un tambor y con un tambor lo destruye. El tambor en el escenario es, al mismo tiempo, texto y metáfora, ofreciendo ritmos circulares de tiempo interminable que anuncia lo imposibilidad de escapar al destino y los ciclos de muerte y renovación que los personajes tendran que reconocer y finalmente aceptar.

4. OPACIDAD

Battlefield adolece de falta de información contextual y de una traducción a veces algo densa: «Quiero alcanzar a través del dolor las regiones de la felicidad», lo que puede favorecer la desconexión, pero si uno se deja llevar es posible entrar en otra zona y tener una potente visión de otra forma de hacer teatro o de mirar a la vida o incluso hacia el final un contacto intuitivo con una alteridad cósmica.

5. AMBIVALENCIA

«Ningún hombre bueno es completamente bueno ni ningún hombre malvado es completamente malvado»

No todos los episodios o historias tienen una intencionalidad clara, a veces da la impresión de que proyectan un mensaje demasiado personal pero, lo principal, es qué es cada uno capaz de sacar de este trabajo. Una de las frases más impactantes de la versión original que hizo Jean-Claude Carrières de Mahabharata es: «cada día el hombre ve actuar a la muerte y aun así sigue Viviendo como si fuera inmortal».

«Maharabhata es una obra que plantea preguntas profundas acerca de la vida pero sobre todo acerca de la muerte» 

En el trasfondo descansa una fuerte aceptación de la mortalidad y de los ciclos de la Fortuna: En uno de los gestos más conmovedores, se sugiere la idea de la extinción mediante un paño amarillo envuelto alrededor de la cara de un hombre. Battlefield también sugiere que, aunque ansiamos la paz, la raza humana está condenada a sufrir la guerra de manera cíclica.

RESULTADO

El resultado es una deslumbrante obra de teatro que nos enfrenta con el interminable ciclo humano de destrucción induciéndonos más a un cierto sentido de resignación que a una imperiosa invitación a la acción. Si este montaje resultase ser el canto del cisne del teatro de Brook, habría que decir que en él con un arte absolutamente esbelto y delicado ha conseguido alcanzar una magia muy especial.

Battlefield se estrenó en el Théâtre des Bouffes du Nord de París, que Brook lleva dirigiendo desde hace más de treinta años, y desde ahí comenzó una gira internacional que ha llevado el montaje por Londres (Young Vic), Singapur, Tokyo, Hong Kong, Amiens en Francia y Roma, Modena y Florencia en Italia. Finalmente llega a Madrid a Teatros del Canal en donde se podrá ver desde el 9 al 12 de junio.


FICHA: 

Una obra basada en: The Mahabharata y la pieza escrita por Jean-Claude Carrière
Adaptada y dirigida por: Peter Brook y Marie-Hélène Estienne
Composición musical: Toshi Tsuchitori
Vestuario: Oria Puppo
Iluminación: Philippe Vialatte

REPARTO:

Carole Karemera, Kunti, madre del rey Yudhishthira
Jared McNeill, Yudhishthira, Rey de Pandavas
Ery Nzaramba, Bhishma y otras víctimas
Sean O’CallaghanDhritarashtra rey ciego y primo de Yudhishthira

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De izquierda a derecha, Sean O’Callaghan, Ery Nzaramba, Carole Karemera, Jared McNeill © Bertrand Guay / AFP

 

PRODUCCIÓN:

Producción: C.I.C.T. – Théâtre des Bouffes du Nord

Coproducción: Young Vic Theatre; Les Théâtres de la Ville de Luxembourg; PARCO Co. Ltd / Tokyo; Grotowski Institute; Singapore Repertory Theatre; Théâtre de Liège; C.I.R.T. and Attiki Cultural Society (tbc)


 FUNCIONES

Del 9 al 12 de junio en Teatros del Canal.

Entradas: aquí

Crónica de «Yogur Ι Piano» de Gon Ramos

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Como espectador creo que existen diferentes aproximaciones alpoema hecho teatral, diferentes expectativas y, por supuesto, miradas diversas. Creo también que un espectador afortunado es aquél que sabe disfrutar con sabores variados, que sabe adaptarse y reconocer –cuando ésta existe– la calidad artística de trabajos de factura diversa. Esta promiscuidad estética exige una cierta disposición del espectador para entrar en un código o un estilo, para admitir la propuesta y para entender las claves de ese género en concreto.

De lo dicho se puede colegir que, por parte del espectador, es necesario un cierto ejercicio de análisis y contextualización de lo que está presenciando. Cada miembro del público, armado de su utillaje mental e intelectual y de su sensibilidad particular, debe intentar discriminar las claves (estéticas, temáticas, estilísticas, ideológicas, filosóficas, etc.) que le apelan como ser humano, separándolas de aquéllas que a él en concreto no le dicen nada. Esta experiencia escénica es, por lo tanto, básicamente un proceso intelectual.

TEATRO COMO RITO

Pero este mecanismo de alertas en ocasiones no se produce así. Hay veces en las que lo que estamos presenciando nos alcanza con tal ímpetu que no podemos recurrir a la coherencia de lo racional. El estímulo que recibimos nos desborda hasta el punto que nuestra capacidad analítica queda muy comprometida y la intensidad con que sentimos lo que estamos presenciando convierte la experiencia en una ceremonia de elevación. En este caso el proceso es básicamente emocional. Nos lleva a un lugar donde aprehendemos información por un medio diferente al discursivo. Esta es la dimensión más misteriosa, y posiblemente más arcaica, del teatro. Es el teatro como rito. Es un teatro que es a la vez celebración y comunión. Comunión con las palabras, con las imágenes, con los oficiantes y con el resto del público.

YOGUR  / PIANO

Yogur / Piano es una propuesta poliédrica que se apoya en variados referentes culturales tratados con un marcado sesgo lírico y que apuesta por la investigación escénica para reflexionar sobre la dificultad para comprender quiénes somos; para encontrar nuestro lugar en el mundo o, lo que es lo mismo, para descubrir algo que justifique y avale la existencia o que traiga, al menos, el ansiado silencio.

Además de la sobresaliente dramaturgia, el trabajo está muy bien defendido tanto en el plano interpretativo como por la audaz dirección.

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Foto: Pablo Bonal

EL MONTAJE

Surge de una residencia en el Espacio Labruc, una sala comprometida con las nuevas dramaturgias, en donde colabora habitualmente en trabajos de gestión y creación una de las participantes en el montaje, Itziar Cabello. De ese trabajo colectivo han salido un mosaico de escenas bien hilvanadas que se convierten en las diferentes estaciones por las que se desarrolla el interesante viaje. 

A pesar de este planteamiento filosófico, el envoltorio es profundamente fresco y actual. Música de after y charla aparentemente banal en una fiesta de cumpleaños introducen reflexiones de altos vuelos como alguno de los postulados del filósofo de moda en Alemania, Byung-Chul Han, presentados en su best seller filosófico «La sociedad del cansancio». Ambos elementos conviven armoniosamente acompasados con una buena dosis de humor, un ritmo estimulante con una sucesión de escenas cuya evolución siempre resulta sorprendente. No hay una línea argumental pero cada unorepeticiones de los episodios incide de una u otra manera en el sentimiento de desubicación, en la percepción de la inutilidad de la existencia, y en la recurrente sensación de  falta de afecto, etc.

Otro ejercicio brillante, que yo hasta ahora no había visto sobre el escenario, es la integración en la dramaturgia de la explicación de una técnica artística –y el objetivo emocional que se persigue con ella– para poco después ponerla en práctica. Me refiero a la técnica de la repetición que propugnaba Pina Bausch: Dos personajes en la discoteca comentan la curiosa actitud de una de las chicas que lleva muchos años bailando exactamente igual, según ella, para generar emoción en el público. La dramaturgia sigue por otros derroteros hasta que, dentro del propio montaje, se comienza a integrar la misma técnica de la repetición y monotonía (escena de las miradas, ostintato musical, etc.) a la que se había aludido con anterioridad.

LA MÚSICA

Precisamente la música tiene un gran protagonismo en el montaje porque se usa inteligentemente para catalizar la reacción emocional y subrayar cada una de las atmósferas que va creando el texto. En un primer momento, el ritmo machacón del after crea un ambiente bastante asfixiante que incide en la idea del paisaje  social patológico que plantea Byung-Chul Han.

En el segundo acto será la interpretación del llamado Lamento de Dido, el aria «When I am laid on earth» de Dido y Eneas de Henry Purcell el que dé paso a un estado emocional diferente. En registro de contratenor, Jos Ronda canta e interpreta al piano esta pieza paradigma de la derrota sentimental y vital. A estas alturas, el recogimiento pasmado del público confirma que se progresa adecuadamente hacia el trance. Un trance quedará completamente confirmado en la deliciosa escena en la que una de las actrices convoca ritualmente al silencio.

Con la interpretación a cinco manos de los emotivos y repetitivos acordes del poema musical Fjögur Píanó  (Yogur/Piano) de la banda islandesa Sigur Rós llegará el clímax de un montaje intensamente poético que para mí ha supuesto una experiencia teatral muy potente y la sorpresa de encontrar a un grupo de gente muy joven haciendo, en una sala alternativa, un teatro que puede hacer palidecer a la mayoría de los montajes que vemos en los grandes teatros de esta ciudad.

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Dramaturgia y dirección: Gon Ramos
Elenco: Itziar Cabello, Marta Matute, Nora Gehrig, Daniel Jumillas, Jos Ronda y Gon Ramos

EQUIPO ARTÍSTICO:

Espacio escénico: Gon Ramos
Asistencia: Luis Sorolla
Música en vivo: Jos Ronda
Espacio sonoro: Matías Rubio
Fotografía: Pablo Bonal


LOGÍSTICA:

Próximas funciones: 
10, 17 y 24 de septiembre > 21.30 h

Lugar: 

Espacio Labruc
Calle de la Palma, 18
28004 Madrid
<M> Tribunal
Mail: info@espaciolabruc.es
Tfno: 91 029 14 84

Entradas: 

Normal: 12 euros
Reducidas (Desempleados, jubilados, estudiantes): 10 euros
Compra entradas aquí 


Portafolio: Consulta aquí

 

https://youtu.be/vX8uh_KHIbs